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Ene 26 2016

Misticos Vs Materialistas

Mvcm01Desde los albures de la humanidad parece haberse instaurado una guerra entre los que creen en “algo más “ y los que no creen en “algo más”. En otras palabras, entre creyentes y no creyentes. Lo que llevado al extremo nos conduce al título de esta entrada: entre los creyentes convencidos (místicos) y los no creyentes convencidos (materialistas). Porque la mayoría de la humanidad cree por rutina, porque eso le han enseñado, sin pararse siquiera a pensar. Creen al estilo de “¿Cree usted en Dios?”. “”. “¿Por qué cree?”, “Umm, bueno, yo…es que…” y, por otro lado, muchos materialistas se acuerdan de Dios cuando tienen problemas como dice el viejo refrán, “todos se acuerdan de Santa Bárbara cuando llueve

El caso es que unos y otros se ven como enemigos, como formas de pensar excluyentes y no es así exactamente. No en el caso del auténtico místico. El místico, al contrario que el puramente materialista, acepta el mundo material pero cree en algo más. Lo contrario no existe. Así podemos afirmar que el místico auténtico es incluyente y el materialista auténtico es excluyente.

El místico sabe que su cuerpo físico funciona igual que el de cualquiera, incluidos los materialistas, y no lo niega. Emplea sus sentidos físicos y sus facultades como el que más para vivir e interactuar con el mundo material. Incluye lo material en su mundo – loco quien no lo hace – pero su mundo va mucho más allá.

El místico concede a su intuición y a su consciencia subconsciente la misma importancia que a la razón y la consciencia objetiva porque comprende al ser humano como a un ente dual formado por materia y espíritu.

El materialista solo acepta el mundo objetivo en el cual habita. Nada más existe fuera de lo que sus sentidos perciben. Es difícil, por no decir imposible, convencerle de la existencia de una “vida interior” porque simplemente no es material y se negará a aceptarlo.

Es casi imposible, por no decir imposible del todo, que místicos y materialistas lleguen a algún acuerdo; sin embargo, e místico es más tolerante. Como ya se ha dicho, un verdadero místico jamás negará la existencia del mundo material objetivo, la importancia de los sentidos ni que vive en un mundo físico; pero aquí surge otro camino. El materialista se para aquí, el místico va más allá y sigue el camino. Asegura que hay algo más, una experiencia y un conocimiento que transciende el mundo material. No solo esto, sino que ese mundo transcendente creó el mundo material en el sentido de que nuestro mundo posee un Creador y dicho Creador habitaba en ese mundo transcendente antes de crear este (ahora habita en todo lo creado también). El mundo transcendente es eterno y el material no lo es desde el momento que ha sido creado y tiene un principio. Todos estos puntos jamás serán aceptados por el materialista convencido.

Podemos afirmar que la razón es la diosa del materialista mientras que para el místico esa diosa se ha unido en matrimonio perfecto con la intuición y así, trabajando juntos y en armonía, es como realmente ha evolucionado el ser humano. No pocos sabios de la talla de Newton o Einstein han reconocido que el punto de partida de sus descubrimientos fue una ida, una intuición fugaz, a la que luego aplicaron el razonamiento.

Aquí está la única superioridad – si alguna hay – del misticismo. Saber que el hombre no puede razonar más allá de sus facultades innatas y, por ello, la razón se encuentra limitada a su propia compresión, estudios y experiencias: limitada por sus esfuerzos en comprender y limitada a su mundo material. La intuición permite escapar de esta cárcel y traer nuevos conocimientos a través del yo interior. La intuición es la musa y la inspiración del místico y es a esa musa a la que aplica la razón. Unas veces con éxito y otro sin él.

El materialista ve el mundo que habita y se dedica a ordenar y clasificar todo; a comprender y manejar lo que percibe y a darle una utilidad. Su fin no deja de ser noble ya que persigue hacer cosas útiles en beneficio de la humanidad. Así emplea el viento para generar electricidad con molinos de vientos o el Sol para calentar sus casas con placas apropiadas; pero nunca se preguntará quien ha creado el viento o el Sol. El místico si lo hace.

Haciendo caso de su intuición, el místico ve que el Universo actúa de modo lógico e inteligente a pesar de su aparente caos .El azar no cabe en esta ecuación y la razón nos dice que todo efecto inteligente precisa de una causa inteligente. Este razonamiento aplicado a su intuición conduce al místico a la creencia de que el Universo entero posee un Creador y que la realidad que percibimos es una parte de la realidad real, del Absoluto.

El materialista puede caer en el individualismo, buscar lo mejor para él y despreciar al prójimo porque nada existe después. El místico no, nunca si realmente es un místico. Al creer en lo absoluto ve a toda la Humanidad como sus iguales, como almas creadas por el mismo Creador las ve. Buscará siempre y sin cansancio el bien de toda la Humanidad. La fraternidad y la igualdad serán su bandera mientras que el odio, el orgullo, el fanatismo, las dictaduras o las guerras serán sus eternos enemigos.

Solo por eso el mundo será mejor a medida que los místicos aumenten. Siempre que sean verdaderos místicos, porque los falsos gurús no dejan de ser materialistas que buscan su propio beneficio como lobos con piel de oveja. Por ello, el hombre ha de ser precavido en este asunto.

Se me dirá que existen materialista que hacen el bien. No puedo negarlo, es cierto que los hay. Sin embargo la clave radica en lo siguiente: el materialista puede hacer el bien o el mal; el místico, el auténtico, solo puede hacer el bien. El mal no existe en el modo de actuar del místico. Dicho de otro modo, el materialista puede ver el mal como algo necesario y permitirlo en ciertos casos –el mal menor dicen en ese caso – ; el místico jamás lo aceptará, siempre verá el mal como algo contra lo que luchar y no aceptará el “mal menor” porque sigue a ser mal.

 

Y tu ¿qué opinas? Es hora de que medites y te decidas. ¿Dejamos que este mundo se vuelva cada vez más materialista y se olvide del prójimo o comenzamos a “mistificarel planeta?

Sobre el Autor

Mario Lopez

Nacimiento: 9 de octubre de 1968
Estado civil: Casado
Domicilio: Galicia - España


Creyente: Si, creo en la existencia de un Ser Superior y en la inmortalidad del Alma
Religión: Ninguna en particular pero me convence muchísimos las ideas Espiritistas Kardesiana

Masoneria
Maestro masón bajo Obediencia de la Gran Logia de España
Logia capitular bajo obediencia del Supremo Consejo para el Grado 33 de España
Maestro masón de la Marca (Districto de España)
Nauta del Arca Real
Compañero del Arco Real de Jerusalén
Grados Crípticos (Super excellent master)

1 comentario

  1. Emmanuel Sanchez Rodriguez

    *motivador articulo, aunque la pregunta de si seria mejor mistificar al mundo o dejar que se imponga el materialismo, me lleva a hacer otra pregunta, porque si hay tanto conocimiento oculto que busca la iluminación de la humanidad este no se sobrepone a esa pequeña pero increíblemente fuerte maldad, es inegable que existen muchas consciencias que buscan el bien dentro de sus limitaciones, pero finalmente por la ignorancia de la mayoría no encuentran el apoyo para vencer la inercia del poder material, y continúan los genocidios, los retrocesos, la manipulación y la inconsciencia, la avaricia, ambicion, corrupción, maldad se enseñorean, y la humanidad como acostumbrándose a ser carne de cañon para guerras, quitandosele mediante la manipulación sus magros salarios y conviertiendo las sociedades en zoombies que no piensan. como lei antes esto que parece un caos no lo es visuaizandolo a nivel macro, quizá es una etapa evolutiva que aun no comprendo.

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