Mar 02 2016

Filosofando un poco (4 de 10) – Cogito ergo sum

descartesSi existe una frase en el mundo que es conocida por prácticamente todo el mundo, que viene del “mundo filosófico” y cuyo autor suele ser conocido esta es la atribuida a René Descartes y que aparece en su obra “Meditaciones metafísicas”, publicada en 1641. Esa frase es “cogito, ergo sum”; nos dice eso y se queda tan pancho.

Descartes, como otros filósofos antes que él, buscaba algo que fuese una verdad incuestionable, algo de lo cual no se pudiese dudar, y se sumergió en lo que podríamos denominar como “duda fanática o radical”. Descartes rechazaba todo aquello de lo cual no se tenía certeza absoluta. Nada que fuese comprendido por los sentidos era aceptable porque los sentidos pueden y son engañados continuamente.

Pero tras someter todo a su proceso de “duda radical” llego a una conclusión, a algo de lo cual tenía la absoluta certeza: estaba pensando. Según él, era imposible dudar de ello porque, al hacerlo, estaría pensando también. Como conclusión, si tenía la absoluta certeza, la completa seguridad, de que estaba pensando entonces también sabía con total certeza que existía. Existe algo incuestionable y es la creencia en nuestra propia existencia: “Cogito, ergo sum” (Pienso, luego existo)

El problema del autoconocimiento conseguía así un punto de partida. Los filósofos siempre habían buscado explicaciones a esa sensación interna de nuestra propia consciencia o existencia porque no es lo mismo pensar sobre lo que somos, sobre nuestros propios deseos y sentimientos que sobre cualquier otra cosa.

La licenciada Elena Ianantuoni define el autoconocimiento como  el proceso reflexivo (y su resultado) por el cual la persona adquiere noción de su yo y de sus propias cualidades y características. Como todo proceso, puede ser desglosado en diversas fases, como:

  • Auto-percepción: Como nos vemos a nosotros mismos. La auto percepción supone la observación de nuestro ser; emociones, deseos, sentimientos, etc., y de nuestro contexto, es decir, identificar nuestras conductas, actitudes y las circunstancias de nuestro entorno, de manera que ello nos permita formarnos una opinión precisa de nosotros mismos
  • Auto-observación: La auto-observación es un poderoso método no solo para realizar un estudio de nosotros mismos, sino como trabajo hacia la transformación de sí. Es la mejor aproximación para comenzar una relación completamente nueva con nosotros mismos. La observación de sí, tal como la describe Gurdjieff, es un camino íntimo hacia nuestra propia mente, cuerpo y espíritu, que nos permite experimentar nuevos niveles de consciencia, armonizando así nuestras vidas.
  • Memoria autobiográfica: Todos recordamos nuestra propia vida, no completa ya que nadie puede recordar todo lo que ha vivido, lo cual limita nuestro autoconocimiento por no poder disponer de toda la información concerniente a nuestro propio ser.
  • Autoestima: Es un conjunto de percepciones, pensamientos, evaluaciones, sentimientos y tendencias de comportamiento dirigidas hacia nosotros mismos, hacia nuestra manera de ser y de comportarnos, y hacia los rasgos de nuestro cuerpo y nuestro carácter. En resumen, es la percepción evaluativa de nosotros mismos
  • Auto-aceptación: Quiere decir que tú como persona te aceptas a ti mismo plenamente y sin condiciones aunque tus actos sean o no inteligentes, lo importante es que tú mismo te apruebes, te respetes y te ames. Piensa en tu mejor amigo y en cómo es. La mayor parte de las cosas que pensaste son positivas, ¿no? Ahora piensa en ti, ¿también son positivas? Como seres humanos tenemos posibilidades de cambio. La persona que se acepta a sí misma está en mejores condiciones para ser capaz de seguir adelante, entendiendo que siempre es posible cambiar aspectos que sean mejorables en su persona o modificar los que no le gustan.

Vemos así que el conjunto, es decir, el autoconocimiento parece ser importante (y lo es); sin embargo algunos filósofos dicen que auto-conocerse es complicado porque, si bien tenemos la seguridad de que pensamos, tenemos la facultad de mentir. Este argumento no es aceptado por la mayoría de los filósofos. Su refutación es simple – dicen ellos. Aceptan que es posible auto-engañarse, pero al hacerlo sabemos que es mentira, tenemos la completa seguridad de que no es la verdad. Podemos dudar de lo que nos cuentan, pero no podemos mentirnos a nosotros mismos. Pensemos en el momento que nuestro pie tropieza con una piedra del camino. En dicho momento sentiremos dolor y por mucho que queramos mentirnos el dolor seguirá a ser muy real.

Así es posible ocultar a los demás lo que somos, lo que pensamos, lo que sentimos y mostrarnos como la mayor impostura antes la sociedad; pero no podemos hacerlo con nosotros mismos porque somos, sencillamente, el que ha pensado el embuste y tenemos, por lo tanto, dos certezas:

  • Que estamos mintiendo a los demás
  • Que no somos/pensamos/hacemos lo que decimos ser/ pensar /hacer.

Sin embargo hay quien afirma que de tanto decirlo uno acaba por creerse sus propios embustes. El quid aquí sería hasta qué punto es consciente esa persona que se ha creado su propio mundo. Una de dos. O lo es o no lo es. Si es consciente estamos en el caso precedente y es posible auto-conocerse. Si no lo es significa que no podemos tener certeza de lo que pensamos y podemos engañarnos a nosotros mismos.

Si llevamos este argumento a su punto extremo. El hecho de que yo pienso puede ser un engaño. No puedo tener la seguridad de que me esté auto engañando por lo que igual no existo. Usted cree, filosóficamente hablando, que esto demuestra que yo no existo.

Yo tengo mis argumentos para defender que incluso en este caso extremo puedo tener la certeza de que si existo pero se trata de que sean ustedes los que filosofen. Así pues, “cogitem “ustedes

 

Próxima entrega: Filosofando un poco (5 de 10) – La identidad personal

1 comentario

    • Emmanuel Sanchez Rodriguez on 3 marzo 2016 at 00:58
    • Responder

    *muy interesante, pero a veces me entra la duda de si realmente lograremos encontrar “la punta del ovillo” siento que esta en algun lado pero a su vez estoy consciente de que nunca obtendre la verdad absoluta. y que puede que armonizar el ser con el estar sea la finalidad, claro en base a estas disertaciones, en fin gracias por ponernos a pensar e investigar. 

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