Herramientas masónicas (8 de 8) – El compás.

El compás es el símbolo de la perfección. Solo con ayuda del compás es posible trazar la más perfecta de las figuras geométricas, aquella que no posee lados o, si se quiere ver de otro modo, aquella que posee infinitos lados. Estamos hablando de la circunferencia que da lugar al círculo.

El circulo representa lo divino, la perfección de perfecciones. Nada hay igual a El, ninguna figura se asemeja a El. El está en todas partes del mismo modo que la circunferencia puede decirse que es un número infinito de lados.

El compás representa lo más perfecto, lo infinito, el Creador. Tómalo siempre con prudencia, con el mayor de los respetos y nunca antes de haber entendido y trabajado las demás herramientas que se te han proporcionado. El compás es la perfección, solo comprendiendo las herramientas anteriores y el compás podrás alcanzarla; pero, hay de ti si eso pretendes. Jamás lo lograrás. Solo el Creador es perfecto. Podrás acercarte a él pero jamás podrás igualarlo. Comprender el compás en toda su extensión es imposible para el mortal humano. 1

Lecciones muy importantes sacarás del estudio del compás, pero la más clara, la primera que te enseñará es que todos los puntos son iguales. En la circunferencia no hay un punto que destaque sobre los demás, todos forman la circunferencia, todos son necesarios y ninguno puede ser excluido o ya no tendremos una circunferencia. Aplica eso a los ciudadanos que te rodean, que todos sean iguales para ti, ninguno superior o inferior a los demás. Todos son necesarios para que la sociedad avance: tan importante es el ingeniero que ha diseñado algo como el obrero que siguiendo sus instrucciones lo construye. Uno no puede trabajar sin el otro. Todo está interrelacionado.

Te enseña también que has de ser ecuánime y colocarte en el medio de todo. La circunferencia trazada con el compás solo es posible situando una de las puntas en lugar firme y seguro y moviendo la otra usando la primera como eje. Ese punto central se encuentra a la misma distancia de todos los demás, ni más cerca ni más lejos de ninguno de ellos. Ese punto central hemos de ser nosotros tratando a todos por igual; pero para poder hacerlo has de estar firme en tus decisiones porque no toda la sociedad entenderá que trates por igual al poderoso y al pobre. Solo permaneciendo firme en tus convicciones como la punta apoyada en el centro será posible que actúes así.

Esa fortaleza solo la lograrás cuando interiorices lo que realmente eres, lo que todos los hombres somos en realidad, y percibas que lo importante se encuentra en el Oriente Eterno y no en la Tierra temporal donde estamos morando ahora. Deberás comprender tu verdadera naturaleza y para ello, el compás te muestra el camino. La circunferencia perfecta, el símbolo de la perfección y el Creador solo son posible con un centro. Has de encontrar el centro para poder trazarlo. Así, de ese mismo modo, has de buscar tu centro, has de mirar en tu interior, es tu VITRIOL, el punto que te permitirá comenzar a comprender la grandeza de la creación y acercarte a su entendimiento. Acercarte a la circunferencia divina y al compás que la genera. Comenzarás a comprender la herramienta y comenzarás a verla con el respeto que merece porque te darás cuenta que es la más sagrada de todas las herramientas, te darás cuenta que es la herramienta que te guía en el último tramo del camino que has iniciado hacia la Luz y te darás cuenta que es la herramienta que solo el Creador puede manejar a la perfección para completar su obra.

El compás muestra lo divino del mismo modo que la escuadra representa lo material. El símbolo masónico es claro sobre ello y el avance a lo largo de sus grados te lo muestra sin velos. Al principio lo material se encuentra sobre lo divino, luego se entrelaza y al final lo divino se encuentra sobre lo material. No quiere esto decir que solo a la muerte seas perfecto, lo perfecto no existe ni siquiera en la muerte ya que solo el GADU lo es. Pero acercarse a lo divino es posible incluso en la vida. El desapego por lo material, el apego hacia lo existencial, hacia lo espiritual, te acercará al Arquitecto de los Mundos y una vez comprendido lo que eres y hacia donde deber dirigir tus pasos comprenderás por qué has necesitado bajar a lo material para perfeccionarte. Comprenderás que tu alma inmortal es pura pero no perfecta porque ningún mérito tendrías si la perfección te hubiese sido dada. El Gran Creador te ha dado la libertad, el mayor de los regalos posibles y esta libertad solo es posible gracias a la imperfección y el libre albedrio. Tu y solo tú eres responsable de tu avance gracias a las elecciones que hagas.

Si te has fijado en el compás verás que su grado de apertura cambia en virtud del avance que has logrado en la orden y puede ser de 30 – 60 o 90 grados de amplitud. Algunos autores citan las medidas de 45, 60 y 90 u otras similares; pero la de 90 grados siempre es coincidente. El ser humano no puede comprender más allá, no puede comprenderlo todo y la apertura máxima – 180º – es la apertura que le correspondería al Creador que todo lo sabe.

Para terminar podemos decir que el compás abierto simboliza el trabajo. Solo cuando los trabajos están abiertos se coloca el compás en su lugar sobre el ara y se abre en alguno de los ángulos ya descritos. Cuando los trabajos se cierran, el compás se guarda pero con las puntas cerradas. Vemos así que el compás puede representar tanto el trabajo necesario para instruirnos y avanzar como el descanso necesario para lograr la introspección, la calma y la tranquilidad en nuestras vidas. Parece como si el compás lo englobase todo y así ha de ser. ¿Acaso aún no has comprendido que el compás representa al Creador que todo lo engloba?

Así pues, mira al compás con el máximo de los respetos porque cuando lo miras estás mirando la herramienta del Creador. Estas mirando lo más sagrado que cualquier hombre puede tener en sus manos.

Notas

  1. Se ha dicho que en nuestro interior se encuentra la esencia divina, que dioses somos; pero hemos de entenderlo con claridad. Somos, como mucho, dioses creador por otro Dios, por lo tanto inferiores a El.

3 comentarios

    • HILARIO PICHARDO HERNANDEZ on 29 diciembre 2017 at 02:47
    • Responder

    BUENAS NOCHES SR. LOPEZ . ME PARECE  UNA EXELENCIA EL TEMA QUE AQUI SE TRATA ,, LE AGRADESCO  BASTANTE POR PARTICIPANTE  DE ESTE   EMAIL QUE EL    G.A.D.U. LO SIGA PERMITIENDO ASI  GRACIAS

  1. Interesante la descripción que haces aquí, sabes el compás marca limites, y también planifica, por lo tanto es dual, entender la geometría que nace de el con la inteligencia que nos dota el arquitecto, es infinita y entender la geometría sagrada es acercarse a lo DIOS, por lo tanto el compás nos acerca a el…

    • emmanuel sanchez rodriguez on 29 diciembre 2017 at 23:36
    • Responder

    Excelente trabajo que me va permitiendo entender en lo que cabe la simbologia, gracias

Deja un comentario

Your email address will not be published.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: