La cadena de unión masónica

 Cadena de uniónLa Cadena de Unión es uno de los momentos más importantes y, permíteme decirlo, mágicos y poderosos de la Tenida. Es con la Cadena de Unión que se forma el poderoso Egregor 1 Masónico que hermana a todos los hermanos esparcidos por toda la Tierra en una sola Fraternidad Universal. Pero no divaguemos más y vayamos al asunto en cuestión.

En primer lugar, habría que decir que la cadena de unión es uno de los rituales masónicos que más directamente aluden a la fraternidad masónica, la que, en efecto, está sustentada en los lazos de armonía y concordia que entre sí ligan a todos los masones. El entrelazamiento de manos y brazos configura una trama cruciforme que evoca la imagen de una estructura fuertemente cohesionada y organizada cuya fortaleza depende del eslabón más débil.

Pero este ritual se realiza, fundamentalmente, para dirigir una plegaria o invocación al Gran Arquitecto, siendo en esa invocación donde reside su sentido profundo y su razón de ser. Por ello, prescindir de la plegaria como sucede en muchas logias actuales, por el mero hecho de ignorarla o por considerarla un trasnochado anacronismo, provoca inevitablemente el empobrecimiento del propio rito, quedando éste, en consecuencia, reducido prácticamente a casi nada. Sin embargo, en la antigua Masonería operativa, la plegaria y las invocaciones de los nombres divinos formaba parte constitutiva del rito y de los trabajos simbólicos; y precisamente ella se realizaba en la cadena de unión y alrededor del cuadro de la Logia, con lo cual se confirma el papel verdaderamente “central” que este último ha desempeñado siempre en la Masonería. 

Por lo general, la cadena de unión comienza y termina en el Venerable Maestro, y es él, como la máxima autoridad de la Logia, el que dirige la invocación al Gran Arquitecto.

La Cadena de Unión dentro de nuestro ritual 2 es el momento en el cual elevamos nuestros deseos de Salud, Fuerza y Unión y, no pocas veces, deseos de paz en el mundo o  que alguien mejore de sus padecimientos

Durante este proceso se genera el egregor  masónico y esto es un motivo más por el cual los hermanos han de comparecer siempre a todas las tenidas que puedan pues el egregor se realimenta cada vez que se reúnen los que lo han formado y su potencia depende del  número de personas que se reúnan. Todo hermano tiene obligación de acudir a las tenidas. ¡Ahora ya tienen un motivo más para hacerlo!

Sin embargo, no debemos pensar que un egregor es algo que puede pensar, nada más lejos de la realidad. Los egrégores son energías inteligentes pero no racionales. Son inteligentes en el sentido de haber sido formadas por personas inteligentes, aunque decir esto de personas místicas en la actualidad no sé hasta qué punto nos deja como inteligentes para los demás, más bien dirían que somos locos; pero, como dice el Salmo 133:

“Ved cuan bueno y deleitoso es convivir juntos como hermanos” 

Para finalizar os dejo un extracto de un trabajo sobre el tema de la cadena de unión  incluido en el volumen de arquitectura Símbolo, Rito, Iniciación, La Cosmogonía Masónica (Ed. Obelisco, Barcelona 1992), firmado por Siete M.: M.:. 

Esta cadena que nos une a todos, desde el V.:M.: a los nuevos AA.: tiene, entre otros, dos significados que desearíamos destacar en este momento. En primer lugar, es una imagen en el plano de la cadena vertical que entronca con los orígenes de nuestra Orden y asegura una transmisión regular, a través de los iniciados de todos los tiempos, con el G.:A.:D.:U.:. Esto se produce por medio de nuestros símbolos, ritos y mitos que no son sino manifestaciones prototípicas de arquetipos permanentes que, hoy como ayer, están presentes en el plan y la estructura cósmica.

 En segundo término, y como su nombre lo indica, significa la unión efectiva y real de los integrantes de la L.: en una nueva entidad que rechaza las individualidades para integrarlas en un organismo unitario de energía y alcance mayor por sus propias características transpersonales, conformando así un colectivo cuya fuerza es más grande que la suma de los elementos individuales, como bien lo sabéis por propia experiencia, pues ya habéis participado en su composición. Haciendo la salvedad que esta cadena fraterna no sólo se refiere a nuestra L.:, o a nuestras obligaciones con toda la hermandad Mas.:, sino a la humanidad en general, y en particular a la totalidad de los iniciados que hubieran conocido el camino del conocimiento por otras vías diferentes a la nuestra.

 Debemos recordar sin embargo que cuando comienza a formarse, esta cadena, está incompleta y hay un vacío en ella, un eslabón que aún no ha sido cerrado, por lo que el V.:M.: pregunta:

– “Q.:H.:, M.: de C.: ¿Por qué está rota la cadena?”

 – Y el M.: de C.: responde: “Por nuestras imperfecciones V.: M.:”.

 – Entonces el V.: M.: vuelve a preguntar: “¿Cómo podemos cerrarla?”

 – Y el M.: de C.: contesta: “Con las palabras sagradas de Sabiduría, Fuerza y Belleza. Uno para todos y todos para uno, repetidas tres veces”. 

“Cerradla, querido hermano”, ordena el V.:M.:, y mientras el M.: de C.: lo realiza, los integrantes de la L.: pronuncian tres veces las palabras sagradas, sus brazos derechos sobre los izquierdos y engarzando los dedos con los de los lados, constituyendo un círculo mágico perfecto de concentración de vibraciones, un dínamo generador, no únicamente capaz de transmitir su fuerza a cada uno de los integrantes, sino la de emanar a otros espacios visibles e invisibles; Una forma activa de la invocación y también un encantamiento de protección para todos aquellos que tienen la gracia de participar en los misterios del Arte Sagrado, los llamados guardianes del Templo de la sabiduría salomónica, imagen de todos los templos, los que como parte de sus funciones deben saber estrechar sus filas y trabajar de modo armónico, tendiente a la perfección.

Notas

  1. Egregor es un concepto propio del ocultismo que viene a representar una “forma de pensamiento” o “mente colectiva de grupo”, esto es, una entidad psíquica autónoma capaz de influir en los pensamientos de un grupo de personas. Por lo tanto, puede ser positivo o negativo según el fin para el cual fue creado
  2. En el Rito Escoces antiguo y aceptado, otros ritos no poseen la cadena de unión, pero si equivalentes que permitirán formar un egregor  como el ágape fraternal donde al final se celebra el brindis del retejador pidiendo por los hermanos que sufren, por citar un ejemplo.

1 comentario

  1. El egregor, imprescindible para el obrar. Muy bueno MARIO.

    Un abrazo.

    Atte. : Un servidor

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