Hablemos de (1 de 17) – Astrología

Disco celeste de NebraEn casi todas las religiones antiguas existía la cosmogonía, que intentaba explicar el origen del universo, ligando este a los elementos mitológicos. La historia de la astronomía es tan antigua como la historia del ser humano. Antiguamente se ocupaba, únicamente, de la observación y predicciones de los movimientos de los objetos visibles a simple vista, quedando separada durante mucho tiempo de la Física. Del interés del  hombre en el cielo san cuenta varios descubrimientos sobre el tema, así en Sajonia-Anhalt, Alemania, se encuentra el famoso Disco celeste de Nebra 1 , que es la representación más antigua conocida de la bóveda celeste. El centro megalítico de Stonehenge, 2800 a. C.: se supone que se realizó sobre conocimientos astronómicos muy precisos pues un menhir que supera los 6 m de altura indica, a quien mira desde el centro, la dirección exacta de la salida del Sol en el solsticio de verano.

Quizá fueron los astrónomos chinos quienes dividieron, por primera vez, el cielo en constelaciones. En Europa, las doce constelaciones que marcan el movimiento anual del Sol fueron denominadas constelaciones zodiacales. Los antiguos griegos hicieron importantes contribuciones a la astronomía, entre ellas, la definición de magnitud. La astronomía precolombina poseía calendarios muy exactos y parece ser que las pirámides de Egipto fueron construidas sobre patrones astronómicos muy precisos.

Aunque no se pueda afirmar categóricamente es posible que los claros cielos de Mesopotamia invitaran a los pueblos de la región a iniciar la observación celeste dando así lugar a la más antigua de las ciencias: la Astronomía mezclada con la Astrología. Guste o no guste, la primera deriva de la segunda. Sin Astrología no habría existido Astronomía, por muchas ampollas que levante a los actuales astrónomos.  

Los sumerios 2 ; primera civilización mesopotámica, sabían distinguir entre planetas –objetos móviles– y estrellas. Pero fueron los babilonios quienes más desarrollaron este campo, siendo capaces de prever fenómenos astronómicos con antelación. Este conocimiento de la astronomía les llevó a adoptar un preciso calendario lunar, que incluía un mes suplementario que lo ajustaba al solar

 La Astrología nos ha donado el Zodiaco y sus signos. Independientemente de que usted crea o no en la posibilidad de adivinar el futuro leyendo las estrellas, si le recomiendo que siga leyendo y observe algunas casualidades, si así quiere llamarlas, que la Astrología y el Zodiaco tienen con respeto al hombre.

Para ir por partes debemos saber que Hiparco divide el Zodiaco en 12 casa iguales de 30 grados cada una (30×12= 360 grados), y da a cada una de ellas el nombre de la constelación más cercana; los nombres de las constelaciones fueron dados por los antiguos de acuerdo a la forma de cada una de ellas y que les recordaba a un determinado animal o figura. Nacen de esta manera los signos del Zodiaco, cada mes recibió un signo.

El Zodiaco comienza con el signo de Aries ya que, cuando se creó el mismo, esa constelación era la que estaba en primer lugar. Hoy día ya no es así, debido al fenómeno de la precesión, que es la anticipación de los equinoccios en cada año sideral sucesivo debido al lento movimiento retrógrado de los puntos equinocciales a lo largo de la eclíptica. Y ahora quiero que usted siga los datos con calma y los memorice aunque sea a corto plazo. La precesión demora 72 años para cada grado y, considerando 30 grados por cada signo tenemos como resultado que cada casa le lleva unos 2190 años cambiar de posición. El punto de intersección del plano del ecuador terrestre con el plano de la Eclíptica da una vuelta completa cada 25.920 años, cuando la constelación de Aries coincidirá con el signo de Aries. Este periodo de tiempo es conocido como año sideral y los griegos lo designaron como un Día de Platón.

Pues bien, se ha establecido que la cantidad de pulsaciones por minuto que tiene un hombre normal es de 72, que coincide con la precesión y que las respiraciones normales son de 18 por minutos, lo que al cabo de 24 horas nos da un total de unas 25.920 y, o casualidad, 25.920 es la vuelta completa del plano de la Eclíptica, es decir, cuando un signo vuelve a estar en el mismo punto de nuevo. Recordemos a Hermes Trimegisto:

Lo que está encima es igual a lo que está abajo

El macrocosmos (Universo) es igual al microcosmos (hombre). Una única estructura cósmica.

Regresando a la precesión equinoccial, tenemos que una Era dura 2.190 años. Cuando un hombre antiguo descubrió el circulo zodiacal, estaba en la Era de Aries; después el Sol entra en la constelación de Piscis poco antes del nacimiento de Jesús (recordemos la multiplicación de los peces y que los católicos, en las catacumbas, adoptan el pez como identificación), y hoy estamos en la Era de Acuario.

Pero el Zodiaco sigue a ser algo no científico porque como dice Omar Cartes en su Manual para el aprendiz masón: “Zodiaco mezcló un carácter científico y religioso e, incluso, supersticioso de los pueblos. Fue abrazado por todos los pueblos de la antigüedad, se prolongó durante la Edad Media y continúa hoy en todos los niveles sociales. En su uso como horóscopo ha superado todo tipo de críticas científicas como, por citar solo algunas: ¿puede ser creíble el Zodiaco cuando hoy se sabe que las casas son 24 y no 12?, ¿por qué dos gemelos tienen diferencias de carácter y desarrollo en su vida?, ¿Por qué solo se usan los astros conocidos en la antigüedad y no todos los que conocemos hoy en día?, etc.”

Pero a pesar de todo ello, la Masonería sigue a dar importancia a la Astrología, El techo de las Logias Masónicas representa la bóveda celeste sembrada de estrellas y nubes, en la cual se mueven el Sol, la Luna y otros astros o constelaciones en un total de 35; pero uno de ellos, Marte, esta fuera del Templo. El motivo se debe a que Marte es el Dios de la Guerra y los enfrentamientos, algo contra lo que los masones luchan permanentemente pues la Fraternidad es una divisa para nosotros.

 También el Zodiaco nos invita a estudiar historia, geografía, religiones y astronomía como elementos importantes de nuestro perfeccionamiento. Recordemos a Maimonides, filósofo, teólogo y médico judío, nacido en Córdoba (España) en 1138 dc, que es considerado el Platón de los judíos, cuando en su libro “Guía para los perplejos y extraviados” dice:

Estudie Astronomía y Física si desea comprender la relación entre el mundo y el modo como es regido por Dios.”

Próxima entrega: Hablemos de  (2 de 17) – Alquimia

Notas:

  1. El disco celeste de Nebra es, hasta el presente, la representación más antigua que se conoce de la bóveda celeste y de los fenómenos astronómicos. Se trata de un hallazgo arqueológico descubierto en el año 1999 en el monte Mittelberg, cerca de Nebra (estado federado de Sajonia-Anhalt, Alemania). Es una placa de bronce, casi redonda, que pesa cerca de 2 kg y tiene aproximadamente un diámetro de 32 cm. Pertenece a una cultura de hace 3600 años, cuyos conocimientos eran autóctonos. Los expertos dicen que representa el firmamento, con representaciones de elementos abstractos.
  2. Los sumerios fueron la primera civilización mesopotámica. Después del año 3000 a. C. los sumerios crearon en la baja Mesopotamia un conjunto de ciudades-Estado: Uruk, Lagaš, Kiš, Uma, Ur, Eridu y Ea cuyo medio económico se basaba en el regadío. En ellas había un rey absoluto, que se hacía llamar «vicario» del dios protector de la ciudad. Fueron los primeros en escribir (escritura cuneiforme), también construyeron grandes templos.

    La prosperidad de los sumerios atrajo a diversos pueblos nómadas. Desde la península arábiga, las tribus semitas (árabes, hebreos y sirios) invadieron constantemente la región mesopotámica a partir del 2.500 a.C., hasta que establecieron su dominio definitivo.

    Hacia 3000 a. C. se extendieron hacia el norte, fundando diferentes grupos como los amorreos, en los que se incluyen fenicios, israelitas y arameos. En Mesopotamia el pueblo semita que adquirió mayor relevancia fueron los acadios.

    Según una tablilla conmemorativa fue Utu-hegal, rey de Uruk, quien en torno a 2100 a. C. derrotó y expulsó a los gobernantes gutis de las tierras sumerias devolviendo el control a los sumerios.

    La historia nos dice que posteriormente los Babilonios, lo Asirios y finalmente en el año 539 a.C., el rey persa Ciro, el nuevo rey de Asia, ocupó Babilonia y estableció su poder en toda Mesopotamia.

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